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filosofía

Definition:
El contenido básico de esta autointerpretación de la filosofía, de esta comprensión de la filosofía acerca de sí misma, hay que poder ponerlo de relieve y hay que indicarlo de antemano. Para la hermenéutica de la que hablamos ese contenido reza así: (1)La filosofía es una forma de conocimiento que es o radica en la vida fáctica misma, en la cual forma de conocimiento la exsistencia fáctica se arranca, por así decir, de sí retornando sin tapujos y desnudamente sobre sí misma, e inmisericordemente pasa a asentarse sobre el tipo de base que ella para sí es, que ella se encuentra siendo para sí. (2) La Filosofía en tanto que esta filosofía (en tanto que esta forma radical de entenderse la filosofía) no tiene en modo alguno por tarea y encargo el cuidar de la humanidad en conjunto y de la cultura de todos, ni mucho menos el exonerar de una vez por todas a las generaciones futuras de la preocupación de hacerse preguntas, y ni siquiera de reducirles esa preocupación mediante pretensiones de validez que resultarían fuera de lugar. La filosofía es lo que puede ser, sólo como filosofía de su "tiempo". "Temporalidad". En el modo del ser-ahora es en lo que labora la exsistencia. Heideggeriana: GA63

Filosofía - no como la sabiduría misma - sino como amor a la sabiduría. Amor - amar significa: querer que lo amado sea eso que él es. Amor a la sabiduría quiere decir, luego: querer que aquel saber esencial sea. Semejante saber es únicamente, en la medida que llega a ser. Y aquél llega a ser, en la medida en que acontece como un querer saber, querer saber [Wissenwollen], sin embargo, significa preguntar. La filosofía es, por lo tanto, la voluntad - la resolución para el preguntar esencial por el ser y la apariencia de aquello que es y que no es. Heideggeriana: FilosofiaAlema

La filosofía es esencialmente intempestiva, ya que pertenece a aquellas pocas cosas, cuyo destino sigue siendo el no tener que hallar jamás resonancia inmediata en su hoy respectivo, ni serle jamás lícito el hacerlo. Heideggeriana: FilosofiaAlema

El decir cuestionador de la filosofía se dirije hacia el Ser, hacia el hecho que el ente en principio sea y no, que no es. La filosofía surgió y ha surgido siempre de nuevo en el instante, donde ésto se hace patente en la quietud de un gran asombro: que el ente es, y un Ser se despliega. El Ser es aquello uno y mismo, en virtud del cual todo ente en cuanto que ente es aquello mismo, del cual lo que cuenta es precisamente ello mismo, de decirlo en su propia esencia - aquello, que no puede ser aclarado en comparación con otro, porque salvo él mismo no existe ninguna otra posibilidad de comparación, ni la más mínima, pues incluso la nada, en donde el Ser halla su límite, pertenece al Ser mismo. El Ser debe hacerse patente [offenbar werden] en cuanto que él mismo desde su fundamento más propio y ser recogido en la palabra y el saber, para que el hombre resguarde a todas las cosas en su esencia y supere su no - esencia. La filosofía es el decir que cuestiona desde el fundamento del Ser en cuanto que el Ser del fundamento de todas las cosas. Heideggeriana: EuropaFilosofia

Puesto que Hegel expresa el rasgo fundamental de la "Fenomenología del espíritu" en los tres parágrafos que siguen y últimos de la "Introducción", es aconsejable resumir antes en una retrospectiva la dilucidación vigente de ésta. Al inicio de las presentaciones sobre la "Fenomenología del espíritu" se aludió al rol y posición diferentes de la "Fenomenología" al interior de la metafísica de Hegel. En el primer sistema, que se denomina a sí mismo "Sistema de la ciencia", la "Fenomenología del espíritu" conforma, bajo el título "Ciencia de la fenomenología del espíritu", la primera parte. "La ciencia", dicho simplemente, significa aquí: "la filosofía". Y el título "Sistema de la ciencia" mienta "la filosofía" en la única figura a ella adecuada del "sistema" desplegado. La filosofía es como saber incondicionado, que condiciona a todo otro, en sí misma "sistemática", es lo que es sólo como "sistema". (Este nombre denomina la construcción esencial de la ciencia misma, no acaso la forma aportada de un orden posterior de los conocimientos filosóficos). El primer sistema, bipartito, sea denominado, atendiendo al rol omnideterminante de la "Fenomenología", el "Sistema-Fenomenología". El segundo, tripartito, que enseguida después de aparecer la "Fenomenología del espíritu" tiene que haber alcanzado primacía, conoce a la "Fenomenología del espíritu" sólo como parte constitutiva subordinada de la tercera parte principal. Lo que significa, pues, el desaparecer de la "Fenomenología del espíritu" del rol de primera parte del sistema para el sistema mismo y por consiguiente para la metafísica del idealismo alemán, sólo puede ser apreciado, y en general recién claramente interrogado, si la esencia de la "Fenomenología del espíritu" está suficientemente aclarada. Intentamos aquí hacer algunos pasos a este respecto y a saber en un camino simple. Heideggeriana: HegelFenomenologia

El segundo párrafo toca el núcleo de la crítica bajo cuyo dominio se encuentra, gracias a la ciencia, toda crítica filosófica del conocimiento hecha hasta ahora. He el ya no va a usar el nombre ‘filosofía’ en el resto de los párrafos. Va a hablar de ciencia. Porque entretanto la filosofía moderna ha alcanzado la consumación de su esencia, desde el momento en que ha tomado completamente bajo su dominio la tierra firme pisada por ella por primera vez. Dicha tierra es la autocerteza del representar en relación consigo mismo y con lo representado por él. Tomar esa tierra completamente bajo su dominio significa saber en su esencia incondicionada la autocerteza de la autoconciencia y estar en ese saber como en el saber por excelencia. La filosofía es ahora el saber incondicionado dentro del saber de la autocerteza. La filosofía se encuentra dentro del saber como tal como en su casa. Toda la esencia de la filosofía está formada por el saberse incondicionado del saber. La filosofía es la ciencia. Este nombre no significa que la filosofía haya tomado como modelo al resto de las ciencias existentes y que realice perfectamente ese modelo en el ideal. Si el nombre "la ciencia" aparece en lugar del nombre filosofía dentro de la metafísica absoluta, esto revela que toma su significado de la esencia de la incondicionada autocerteza del sujeto que se sabe a sí misma. El que verdaderamente, esto es, el que con toda certeza subyace ahora es éste, el subiectum, el hypokeimenon, que la filosofía tiene que reconocer como lo presente desde sus inicios. La filosofía se ha convertido en la ciencia porque sigue siendo la filosofía. Es a ella a quien toca contemplar a lo ente en cuanto ente. Ahora bien lo ente se aparece desde Leibniz de tal manera al pensar, que todo ens qua ens es una res cogitans y en este sentido es sujeto. Que esto sea así no depende de la concepción de dicho pensador, sino del ser de lo ente. Desde luego, el sujeto no es lo subjetivo entendido como el egoísmo que sólo mira por sí mismo. El sujeto se presenta en la relación representadora que mantiene con el objeto. Pero en tanto que tal relación, es ya la relación representadora consigo mismo. El representar presenta al objeto representándoselo al sujeto y en dicha representación el propio sujeto se presenta como tal. La presentación es el rasgo fundamental del saber en el sentido de la autoconciencia del sujeto. La presentación es un modo esencial de la presencia (parousia). Como tal, esto es, como presencia, es el ser de lo ente bajo el modo del sujeto. La autocerteza, en tanto que saberse condicionado en sí, esto es, incondicionado, es la entidad (ousia) del sujeto. El ser sujeto del sujeto, es decir, la relación sujeto-objeto, es la subjetidad del sujeto. La subjetidad consiste en el saberse incondicionado. En el modo del saberse se dispone la esencia del sujeto de tal manera que, para ser sujeto, el sujeto sólo se ocupa del saber por medio de esta disposición. La subjetidad del sujeto es como autocerteza absoluta, "la ciencia". Lo ente (to on) es en cuanto ente (he on), en la medida en que se encuentra en el modo del saberse incondicionado del saber. Por eso, la presentación que representa dicho ente en cuanto ente, la filosofía, es ella misma la ciencia. Heideggeriana: HegelExperiencia

El saberse incondicionado es en cuanto subjetidad del sujeto, la absolutez de lo absoluto. La filosofía es el conocimiento absoluto. La filosofía es la ciencia, porque quiere la voluntad de lo absoluto, es decir, lo quiere a éste en su absolutez. Queriendo de esta manera, quiere contemplar lo ente en cuanto ente. Queriendo así, la filosofía quiere su esencia. La filosofía es la ciencia. En esta frase el "es" no quiere decir de ningún modo que la filosofía lleve consigo la determinación de lo científico a modo de predicado, sino que la filosofía es en tanto que conocimiento absoluto y sólo de esa suerte, que forma parte de la absolutez de lo absoluto y lo consuma a su modo. La filosofía, en cuanto conocimiento absoluto, no es de ningún modo la ciencia por el hecho de que aspire a que su procedimiento sea exacto y sus resultados determinantes y, por ende, aspire a volverse ella misma igual a aquello que por su esencia y rango yace por debajo de ella: la investigación científica. Heideggeriana: HegelExperiencia

La filosofía es la ciencia en la medida en que, conociendo absolutamente, permanece dedicada a su tarea. Es ajena a "semejantes reparos" del tipo de los que viene formulando hasta el momento el análisis crítico frente al conocimiento. Hegel dice con cierto escrúpulo "semejantes reparos". No pretende que la ciencia pueda ponerse a la tarea sin reparo alguno, desechando cualquier tipo de examen. El conocimiento absoluto es mucho más escrupuloso de lo que nunca podría serlo la actitud escrupulosa de la anterior crítica con respecto al conocimiento de lo absoluto. Es verdad que la habitual preocupación crítica frente a un conocimiento de lo absoluto teme equivocarse. Pero sólo puede equivocarse en el seno de una relación que ya se presupone como verdadera sin ningún reparo, en la medida en que, tomado como medio, el conocimiento se convierte a su vez en un errar. La preocupación por errar, aparentemente examinadora, es ella misma el error. ¿En qué medida? Desde el momento en que el conocimiento es tomado como un medio (instrumento o intermediario) - ¿y durante cuánto tiempo todavía y por qué motivo es tomado como tal? -, pasa por ser algo que aparece por sí mismo entre lo absoluto y aquel que conoce. El conocimiento existe con independencia tanto de lo absoluto como de nosotros, los que lo manejamos. Así pues y completamente separados entre sí, por un lado está lo absoluto y, por otro, los que conocen. Pero ¿qué especie de absoluto es éste que está de un lado, qué es eso absoluto que sólo se sitúa en un lado? En ningún caso es lo absoluto. Heideggeriana: HegelExperiencia

La filosofía busca lo que es el ente en tanto es. La filosofía está en camino hacia el ser del ente, es decir, hacia el ente respecto del ser. Aristóteles aclara esto al hacer seguir, en la frase citada, al ti to on, ¿qué es el ente?, una aclaración: touto esti tis he ousia; dicho en la traducción: "Esto (es decir, ti to on) significa: ¿qué es la entidad (Seiendheit) del ente?". El ser del ente estriba en la entidad (Seiendheit). Pero ésta - la ousia - la determina Platón como idea, la determina Aristóteles como la energeia. Heideggeriana: QueFilosofia

Por el momento todavía no es necesario examinar con más precisión qué quiere decir Aristóteles con energeia y en qué medida la ousia se deja determinar por la energeia. Lo único importante es ahora que reparemos en cómo Aristóteles delimita la filosofía en su esencia. Dice en el primer libro de la "Metafísica" (Met. A 2, 982 b 9 sqq) lo siguiente: la filosofía es episteme ton proton archon kai aition theoretike. Se acostumbra traducir episteme por "ciencia" (Wissenschaft). Ello induce a error, porque dejamos demasiado fácilmente que se nos introduzca la representación moderna de "ciencia". La traducción de episteme por "ciencia" es también errónea si entendemos "ciencia" en el sentido filosófico en que lo entienden Fichte, Schelling y Hegel. La palabra episteme deriva del participium epistamenos. Así se llama el hombre en tanta es competente y hábil para algo (competencia [Zuständigkeit] en el sentido de appartenance). La filosofía es episteme tis, un modo de competencia, theoretike, que es capaz del theorein, es decir, de buscar algo con la mirada y poner a la vista y mantener en vista esto que aquélla busca con la mirada. La filosofía es por ello episteme theoretike. ¿Pero qué es lo que pone a la vista? Aristóteles lo dice al nombrar las .... Se traduce: "los primeros fundamentos (Gründe) y causas" - a saber, del ente. Los primeros fundamentos y causas constituyen así el ser del ente. Ya sería hora, después de dos milenios y medio, de reflexionar qué tiene que ver el ser del ente con eso de "fundamento" y de "causa" Heideggeriana: QueFilosofia

¿En qué sentido se piensa el ser como para que cosas tales como "fundamento" (Grund) y "causa" sirvan para acuñar y para hacerse cargo del ser-ente (seiend-Sein) del ente? Con todo, ahora fijamos la atención en otra cosa. La citada frase de Aristóteles nos dice hacia dónde está en camino aquello que desde Platón se llama "filosofía". La frase da una información acerca de qué es eso de filosofía. La filosofía es un modo de competencia que capacita para poner a la vista el ente, a saber, con respecto a qué es él en tanto es ente. Heideggeriana: QueFilosofia

El corresponder (Entsprechen) que; expresamente asumido y en despliegue, corresponde (entspricht) al llamamiento - asignación (Zuspruch) del ser del ente, es la filosofía. Qué es eso de filosofía, sólo aprendemos a conocerlo y saberlo cuando experimentamos (erfahren) cómo, de qué modo es la filosofía. La filosofía es en el modo del corresponder (Entsprechen) que se acuerda (sich abstimmt) a la voz (Stimme) del ser del ente. Heideggeriana: QueFilosofia

Según Hegel, el Espíritu tiene un "impulso" íntimo, la "necesidad" de liberarse de lo abstracto, absolviéndose en lo concreto de la subjetividad absoluta y libertándose así para sí mismo. De aquí que Hegel pueda decir: "La filosofía es lo más opuesto a lo abstracto; es justamente la lucha contra lo abstracto; la lucha permanente contra la reflexión del entendimiento" (Lecciones sobre la historia de la filosofía, ed. Hoffmeister, t. I, p. 113). En el mundo griego arriba ciertamente el Espíritu por primera vez a un enfrentamiento libre con el Ser. Pero el Espíritu no arriba todavía propiamente como el sujeto que se sabe a sí mismo a la absoluta certeza de sí mismo. Sólo donde esto ocurre, en el sistema de la metafísica especulativo-dialéctica, llega a ser la filosofía lo que ella es: "lo más sagrado, lo más íntimo del Espíritu mismo" (ib. p. 125). Heideggeriana: HegelGregos

P. Se lo considera a usted como el último filósofo de la tradición occidental, aquel con quien termina esta tradición, y también como el que ha pretendido abrir una nueva manera de preguntar. Hoy día la crisis de la universidad está acompañada de una gran desconfianza en cuanto al sentido mismo de la filosofía. Para muchos ésta ya no tiene más razón de ser, ha llegado a ser inútil... Heidegger: Pero éste ha sido siempre mi pensamiento. En mi curso ‘Introducción a la Metafísica’ de 1935, ya lo había sostenido: la filosofía es siempre intempestiva. Es una locura. P. ¿Una locura? Heidegger: La filosofía es esencialmente intempestiva puesto que le corresponden aquellas cosas originales cuyo destino es no poder encontrar resonancias inmediatas. P. ¿Qué representa, pues, la filosofía? Heidegger: Es una de las raras posibilidades de existencia autónoma y creadora. Su tarea original es la de hacer las cosas más pesadas y difíciles. P. ¿Puede entonces, según usted, jugar un papel en la transformación del mundo, como lo pretendía Karl Marx? Heidegger: La filosofía no puede jamás de una manera inmediata aportar las fuerzas o crear las formas de acción y las condiciones que susciten una acción histórica. P. Pero, entonces, cuál es su sentido? Heidegger: No es un ‘saber’ que se pueda adquirir y utilizar directamente. No concierne jamás sino a un reducido número de personas. No puede ser apreciada por criterios comunes. No se puede hacer nada con ella: por el contrario, es ella la que puede hacer algo de nosotros si nos comprometemos con ella. P. Puede precisar mejor lo que quiere decir? Heidegger: En el curso de su desarrollo histórico, los pueblos se hacen siempre muchas preguntas. Pero es solamente la pregunta ‘¿por qué es el ser y no más bien la nada?’ la que ha decido todo el destino del mundo occidental: a través de las respuestas que le fueron dadas por los presocráticos hace más de dos mil quinientos años. Y sin embargo, el sentido de esta pregunta no inquieta más a nadie. Heideggeriana: Towarnicki

Evidentemente, la opinión corriente y la convicción que ha tenido hasta ahora la filosofía están en lo correcto: la nada no es un "ente", no es un "objeto". Pero no se sosiega la pregunta de si esto no-objetivo sin embargo no "es", en la medida en que determina lo esenciante [das Wesende] del ser. Se mantiene la pregunta de si aquello que no es un objeto y no puede nunca ser un objeto "es" ya por ello la nada y ésta, algo "nulo". Surge la pregunta de si la esencia más íntima del nihilismo y el poder de su dominio no consisten precisamente en que se considera a la nada sólo como algo nulo y al nihilismo como un endiosamiento del mero vacío, como una negación que puede compensarse inmediatamente con una vigorosa afirmación. Heideggeriana: NiilismoEuropeu

Las reflexiones que siguen y quizá forman parte de una ciencia previa, cuya tarea consiste en investigar qué significa en definitiva lo que en la filosofía y la ciencia, lo que el discurso interpretativo del ser-ahí dice acerca de él mismo y acerca del mundo. Si nos aclaramos acerca de qué es un reloj, con ello adquiere vida la forma de comprensión propia de la física y la forma en que el tiempo tiene oportunidad de manifestarse. Esta ciencia previa, dentro de la cual se mueven nuestras consideraciones, vive del presupuesto - quizá recalcitrante. d que la filosofía y la ciencia se mueven en el medio de los conceptos. Su posibilidad consiste en que cada investigador clarifique lo que comprende y lo que no comprende. Nos permite saber cuándo una investigación está realmente en su asunto, y cuándo, por el contrario, se nutre de una terminología tradicional y gastada. En cierto modo, tales indagaciones ejercen el servicio policial en el cortejo de las ciencias, una tarea que ciertamente es subordinada, pero que de tanto en tanto resulta urgente, de acuerdo con la opinión de algunos. la relación de estas exploraciones con la filosofía es la de un acompañamiento, y a veces incluye el cometido de realizar un registro en la morada de los antiguos para ver cómo éstos se desenvolvieron con tales cuestiones. Las reflexiones que siguen sólo tienen en común con la filosofía el hecho de no ser teología. Heideggeriana: BZ

Las reflexiones que siguen pertenecen quizás a una pre-ciencia, cuyo negocio comprende lo siguiente: conducir indagaciones sobre aquello que en definitiva podría significarse con lo que la filosofía y la ciencia, lo de que el discurso interpretativo de la existencia, dicen acerca de ésta misma y del mundo. Si llegamos a claridad acerca de qué es un reloj, la especie de aprehensión que late en la física cobra vida, y, con ello, [también] el modo en que el tiempo tiene oportunidad de mostrarse. Esta pre-ciencia, dentro de la cual se mueve esta consideración, vive de la presuposición tal vez obstinada de que la filosofía y la ciencia se mueven en el concepto. Su posibilidad consiste en que cada investigador llegue a claridad sobre aquello que entiende y sobre lo que no entiende. Da a conocer cuándo una investigación está en su asunto, o cuándo se nutre de un saber verbal transmitido y desgastado sobre el mismo. Tales indagaciones son, por así decir, el servicio policial en el desfile de las ciencias, ocupación que ciertamente es subordinada, pero a veces urgente, en opinión de algunos. Su relación con la filosofía es sólo acompañarla, para llevar a cabo de vez en cuando un allanamiento de morada en casa de los antiguos, a fin de ver cómo [fue que] procedieron ellos propiamente. La siguiente reflexión tiene con la filosofía sólo tanto en común, cuanto que no es teología. Heideggeriana: BZ

Ontología fundamental y metontología forman, en su unidad, el concepto de la metafísica. Pero en esto sólo se expresa la transformación del problema fundamental de la filosofía misma, que ya fue tocado arriba y en la introducción, con el doble concepto de la filosofía como prote philosophia y theologia. Y esto es sólo la concreción respectiva a cada momento de la diferencia ontológica, es decir, la concreción de la realización (Vollzug) de la comprensión de ser. En otras palabras: la filosofía es la concreción central y total de la esencia metafísica de la existencia. Heideggeriana: TranscendenciaST

Según Hegel - desde el punto de vista del sano sentido común - la filosofía es el "mundo al revés". Por eso, lo particular de nuestra manera de comenzar hace precisa una caracterización previa, que surge de una doble característica del preguntar metafísico. Heideggeriana: OQM

Con esta interpretación de la esencia de la filosofía, Kant, cuya obra introduce el último giro de la metafísica occidental, está ya avistando un ámbito que, de acuerdo con su posición metafísica fundada sobre la subjetividad, ciertamente sólo podía concebir desde esta última, como un modo de cumplir sus propias leyes. Esta visión esencial de la determinación de la filosofía es, sin embargo, suficientemente amplia como para rechazar cualquier subordinación servil de su pensar, como aquella que encuentra su expresión más impotente y desafortunada refugiándose en esa vía de escape que le da como mucho a la filosofía el valor de mera "expresión" de la "cultura" (Spengler) y de prestigioso ornato de una humanidad creativa. Heideggeriana: EssenciaVerdade

Filosofía es aquel decir, en donde se dice siempre lo mismo de lo mismo. Y esos grandes y esenciales pensadores no son otros, sino aquellos, en los que ésto ha tenido buen resultado. Lo que significa: La propia historia de la filosofía es la historia de unas pocas y simples preguntas. Y la aparente multiplicidad arbitraria de los puntos de vista y del cambio de los sistemas no es otro, en el fondo, mas que solamente la simplicidad de lo mismo y único, accesible sólo al pensador efectivo. Heideggeriana: EuropaFilosofia

Esta referencia hecha a la esencia de la filosofía con ayuda de ambos relatos y del dicho más antiguo, es un recuerdo del inicio de la filosofía. Este inicio no lo ha dejado atrás, por tanto, ninguna filosofía como algo ya liquidado; al contrario, todo nuevo inicio de la filosofía es y puede ser únicamente una repetición del primero - un replantear la cuestión de: qué sea el ente - un decir de la verdad del Ser. Heideggeriana: EuropaFilosofia

Cuando Nietzsche aquí, es decir en el ámbito del pensar metafísico, habla del arte, se refiere no sólo al arte en el sentido de los géneros artísticos conocidos. Arte es el nombre que se aplica a toda forma de transportar la vida, de modo concluyente y transfigurante, hacia posibilidades más altas; en ese sentido, también la filosofía es "arte". Si se dice, pues, que para Nietzsche el arte es el valor supremo, este enunciado sólo tiene sentido y es justo si se comprende al arte de modo metafísico, si con él al mismo tiempo queda abierto qué vías de transfiguración obtendrán preeminencia en cada caso. Heideggeriana: VontadePoder

El primer párrafo nombra el asunto de la filosofía. "Ella contempla lo presente en cuanto presente y de este modo (contempla) lo que ya predomina en él (en lo presente) de antemano y por sí mismo",(Aristóteles, Met. L, 1, 1.003 a 21). El predominio concierne el venir-a-la-presencia en el desocultamiento. La filosofía contempla lo que se presenta en su presencia. La contemplación considera lo que se presenta. De tal manera lo pone en su punto de mira que sólo ve lo que se presenta en cuanto tal. La filosofía observa: lo que se presenta en cuanto a su aspecto. En la visión de esta contemplación no se oculta ningún sentido profundo. La theoria es el desencanto de todo conocimiento. Hegel dice en el lenguaje de su pensar: la filosofía es "el conocimiento efectivamente real de lo que es de verdad". Mientras tanto, aquello verdaderamente ente se ha mostrado como lo efectivamente real cuya realidad efectiva es el espíritu. Pero la esencia del espíritu reside en la autoconciencia. Heideggeriana: HegelExperiencia

El "Yo escueto" es el nombre para la conducta arbitraria de la opinión vulgar dentro de la filosofía. Pero este nombre no nombra al yo aislado hacia sí mismo a diferencia de la comunidad en el nosotros. El "Yo escueto" es más bien precisamente el sujeto de esos muchos en su común opinar. El "Yo escueto" vive en el egoísmo del "se" , el cual se salva del temor al escepticismo que se consuma en el dogmatismo del opinar. El principio del dogmatismo es cerrar los ojos ante la presentación del saber que se manifiesta y negarse a acompañar al progreso de la presentación. Por eso, el dogmatismo de las opiniones corrientes debe ser abandonado a sí mismo. Por medio de esta decisión la filosofía no rechaza a la conciencia natural. ¿Cómo iba a hacerlo, cuando la ciencia es la verdad de lo aún-no-verdadero y por lo tanto precisamente eso mismo, pero en su verdad? Lo primero que hace la filosofía es descubrir a la conciencia natural en su naturalidad y reconocerla. Por el contrario, la filosofía pasa perfectamente de largo junto a la conciencia natural cuando ésta se envanece con el título de filosofía a fin de borrar las fronteras de la filosofía y darle la espalda en cuanto reconocimiento del ser de lo ente. Pero, procediendo así, la filosofía sólo pasa de largo junto a eso que ya le había dado la espalda y se había alejado de ella, pero sin embargo sí se abre a la conciencia natural y sólo a ella para ser el camino en el que aparece la verdad de la conciencia. Heideggeriana: HegelExperiencia

Los genitivos nombran, en uno y otro significado, esa relación de la que hace uso la inversión sin pensarlo nunca expresamente: la relación del ser con lo ente como relación de lo ente con el ser. El movimiento dialéctico se aposenta en el lugar que, desde luego, ha sido abierto por la inversión pero que acaba de ser ocultado en tanto que espacio abierto de dicha relación. El diálogo escéptico entre la conciencia natural y la absoluta traspasa con su mirada ese lugar en previsión de la absolutez de lo absoluto. La skepsis dialéctica es la esencia de la filosofía especulativa. Los genitivos que aparecen en el título no son ni sólo subjetivos ni sólo objetivos y aún menos un mero acoplamiento de ambos. Forman parte del genitivo dialéctico-especulativo. Éste sólo se muestra en el título, porque atraviesa y domina por adelantado el lenguaje al que llega la experiencia de la conciencia, en la medida en que consuma su presentación. Heideggeriana: HegelExperiencia

El rótulo "Ciencia de la experiencia de la conciencia" desaparece en favor de uno nuevo: "Ciencia de la Fenomenología del Espíritu". El nuevo rótulo se ha construido siguiendo el mismo esquema exacto. Tenemos que pensar también sus genitivos de manera dialéctico-especulativa. En lugar de la palabra "experiencia" tenemos ahora un nombre ya usual en la filosofía escolar: "fenomenología". La esencia de la experiencia es la esencia de la fenomenología. phainesthai el manifestarse del sujeto absoluto, que es llamado "el espíritu", se recoge al modo de diálogo entre la conciencia óntica y la ontológica. La "-logía", en la fenomenología, es la legesthai en el sentido del ambiguo dialegesthai que caracteriza al movimiento bajo cuya forma la experiencia de la conciencia es el ser de ésta. La fenomenología es el recogerse del doble diálogo del espíritu con su parusía. Fenomenología es aquí el nombre para la existencia del espíritu. El espíritu es el sujeto de la fenomenología no su objeto. La palabra no significa aquí ni una disciplina de la filosofía, ni tan siquiera el nombre para un tipo especial de investigación cuya preocupación es describir lo dado. Como, sin embargo, el recogerse de lo absoluto en su parusía exige esencialmente la presentación, la determinación de ser ciencia forma ya parte de la esencia de la fenomenología, pero no en la medida en que es un representar del espíritu, sino en la medida en que es la existencia, la presencia del espíritu. Por eso, bien mirado, el título abreviado, "La Fenomenología del Espíritu", no cae en lo indeterminado. Obliga al pensar al último recogimiento posible. "La Fenomenología del Espíritu" quiere decir la parusía de lo absoluto en su reinar. Una década después de la aparición de la Fenomenología del Espíritu, la "fenomenología" decayó dentro del sistema escolar de la Enciclopedia (1817) al nivel de una parte estrechamente limitada de la filosofía del espíritu. El nombre "fenomenología" es nuevamente, como en el siglo XVIII, el nombre para una disciplina que se encuentra a medio camino entre la antropología y la psicología. Heideggeriana: HegelExperiencia

Un más claro testimonio de la fuerza del olvido del ser en el que toda la filosofía está sumida, que ha llegado a ser y a constituir el destino fatal de "El Ser y el Tiempo", puede ofrecerlo no difícilmente, el hecho de cómo la filosofía pasa de largo con sonambulesca seguridad ante la peculiar y única pregunta de "El Ser y el Tiempo". No se trata con ello de una mala comprensión de un libro, sino de nuestro abandono del ser. Heideggeriana: EWM

¿Pero no es que de tal modo la filosofía se convierte en cosa de la afección (Affektion), de los afectos y de los sentimientos? "Con hermosos sentimientos se hace mala literatura", "C’est avec les beaux sentiments que l’on fait la mauvaise littérature". Esta frase de André Gide no vale sólo para la literatura; vale todavía más para la filosofía. Los sentimientos no pertenecen a la filosofía; ni siquiera los más bellos. Los sentimientos, se dice, son algo irracional. La filosofía, en cambio, no sólo es algo racional, sino la verdadera administradora de la ratio. En tanto sostenemos esto, de improviso hemos decidido algo acerca de lo que la filosofía es. Con una respuesta ya nos hemos adelantado a nuestra pregunta. Todos dan por cierta la proposición según la cual la filosofía es cosa de la ratio. Sin embargo, quizás esta afirmación es una respuesta apresurada y atropellada a la pregunta: ¿Qué es eso de filosofía? Pues a esta respuesta podemos oponer en seguida nuevas preguntas. ¿Qué es eso de ratio, razón (Vernunft)? ¿Dónde y quién ha decidido qué es la ratio? ¿La ratio misma se hizo dueña de la filosofía? Si "sí", ¿con qué derecho? Si "no", ¿de dónde recibe su misión y su papel? Si lo que pasa por ratio fué establecido única y exclusivamente por la filosofía y dentro de la marcha de su historia (Geschichte), entonces no es buen recurso dar por sentado de antemano que la filosofía es cosa de la ratio. Con todo, en cuanto ponemos en duda la caracterización de la filosofía como comportamiento racional, del mismo modo resulta también dudoso que la filosofía pertenezca al dominio de lo irracional. Pues quien quiere determinar la filosofía como irracional, toma con ello lo racional como norma de la delimitación, y por cierto que de modo tal que de nuevo presupone como comprensible de suyo qué es la ratio. Heideggeriana: QueFilosofia

La palabra philosophia nos dice que la filosofía es algo que primeramente determina la existencia de la helenidad (Griechenturn). No sólo eso - la filosofía determina también el rasgo fundamental más íntimo de nuestra historia (Geschichte) europeo-occidental. La expresión "filosofía europeo-occidental", que oímos frecuentemente, es en verdad una tautología. ¿Por qué? Porque la "filosofía" es griega en su esencia -, griega quiere decir aquí: la filosofía es en el origen de su esencia de índole tal, que ante todo fué la helenidad, y sólo ésta, lo que la filosofía reclamó para desenvolverse a sí misma. Heideggeriana: QueFilosofia

Sólo que la esencia originariamente griega de la filosofía resulta guiada y dominada, en la época de su señorío europeo-moderno, por representaciones cristianas. El dominio de estas representaciones es mediado por la Edad Media. No obstante, no puede decirse que de tal modo la filosofía se vuelva cristiana, es decir, que se convierta en cosa de la fe en la revelación y la autoridad de la Iglesia. La frase: la filosofía es griega en su esencia, no dice sino que: Occidente y Europa, y sólo ellos, son, en su marcha histórica (Geschichtsgang) más íntima, originariamente "filosóficos". Esto lo atestigua el origen y el dominio de las ciencias. Porque provienen de la más íntima marcha histórica europeo-occidental, es decir, de la filosófica, por ello están hoy en condiciones de dar su específico sello a la historia del hombre sobre toda la tierra. Heideggeriana: QueFilosofia

La pregunta que debe dar inquietud fecunda y movimiento a nuestra conversación e indicar su rumbo a nuestra conversación, la pregunta: ¿qué es filosofía?, ya la respondió Aristóteles. Por tanto, nuestra conversación ya no es necesaria. Llega a su fin antes de haber comenzado. Se replicará en seguida que la proposición de Aristóteles acerca de lo que la filosofía es no puede ser de ninguna manera la única respuesta a nuestra pregunta. En el mejor de los casos, es una respuesta entre muchas otras. Con ayuda de la caracterización aristotélica de la filosofía puede uno ciertamente representarse e interpretar tanto el pensar anterior a Aristóteles y Platón como también la filosofía posterior a la época de Aristóteles. De todos modos, se señalará fácilmente que la filosofía misma, y el modo cómo ella se representa su propia esencia, ha experimentado múltiples cambios durante los dos milenios siguientes. ¿Quién querría negarlo? Pero tampoco debemos pasar por alto que la filosofía, desde Aristóteles hasta Nietzsche, precisamente sobre la base de estos cambios y a través de ellos, sigue siendo la misma. Pues las transformaciones son la garantía para el parentesco en lo mismo. Heideggeriana: QueFilosofia

Con ello no sostenemos de ninguna manera que la definición aristotélica de filosofía valga de modo absoluto. En efecto, ya dentro de la historia del pensar griego es sólo una determinada interpretación del pensar griego y de lo que le fué encomendado. La caracterización aristotélica de la filosofía en ningún caso se deja retrotransferir (zurückübertragen) al pensar de Heráclito y de Parménides; por el contrario, la definición aristotélica de la filosofía es ciertamente una libre continuación de aquel temprano pensar y la conclusión del mismo. Digo: una libre continuación, porque de ningún modo puede hacerse evidente que las distintas filosofías y las épocas de la filosofía resultan unas de otras en el sentido de la necesidad de un proceso dialéctico. Heideggeriana: QueFilosofia

La respuesta a la pregunta: ¿Qué es eso de filosofía? consiste en que correspondamos (entsprechen) a aquello hacia donde la filosofía está en camino. Y esto es: el ser del ente: En tal corresponder escuchamos y obedecemos desde un principio lo que la filosofía ya nos ha asignado (zugesprochen), la filosofía, es decir, la philosophia entendida a la griega. Por eso llegamos a la correspondencia, es decir, a la respuesta a nuestra pregunta, sólo en tanto que permanecemos en la conversación con aquello hacia lo cual la tradición-transmitida (Über-lieferung) de la filosofía nos libra [entrega] (ausliefert), es decir, nos pone en libertad. La respuesta a la pregunta de qué sea la filosofía no la encontramos gracias a proposiciones historizantes (historische) acerca de las definiciones de la filosofía, sino merced a la conversación con lo que por tradición se nos ha transmitido (über-liefert) como ser del ente. Heideggeriana: QueFilosofia

Sin embargo, Hegel piensa al mismo tiempo el asunto de su pensar, conforme a éste, dentro de un diálogo con la historia ya transcurrida del pensar. Hegel es el primero que puede y tiene que pensar así. La relación de Hegel con la historia de la filosofía es de carácter especulativo, y sólo como tal, histórica. El carácter del movimiento de la historia es el de un acontecer en el sentido del proceso dialéctico. Hegel escribe (Enc. § 14): "Este mismo desarrollo del pensar que es presentado en la historia de la filosofía, se presenta en la propia filosofía, pero liberado de aquella exterioridad histórica, puro en el elemento del pensar". Heideggeriana: OntoTeoLogia1957

Hegel piensa el ser en su más vacía vacuidad, es decir, en lo más general. Al mismo tiempo, piensa el ser en su plenitud totalmente consumada. Y asimismo, llama a la filosofía especulativa, esto es, a la auténtica filosofía, "Ciencia de la lógica" en lugar de onto-teo-logía. Al llamarla así, Hegel trae a la luz algo decisivo. Desde luego, resultaría muy fácil explicar en dos palabras el nombre "lógica" dado a la metafísica, indicando simplemente que para Hegel el asunto del pensar es "el pensamiento", entendiendo esta palabra como singulare tantum. E1 pensamiento, el pensar, es evidentemente, y según una antigua tradición, el tema de la lógica. No cabe la menor duda. Pero también es indiscutible que Hegel, fiel a la tradición, encuentra el asunto del pensar en lo ente en cuanto tal y en su conjunto, en el movimiento del ser desde su vacuidad hacia su plenitud desarrollada. Heideggeriana: OntoTeoLogia1957

Hegel y los griegos - esto suena como: Kant y los griegos, Léibniz y los griegos, la escolástica medieval y los griegos. Suena así, pero es diferente. Pues Hegel piensa por primera vez la filosofía de los griegos como un todo, y este todo lo piensa filosóficamente. Lo cual es posible porque Hegel determina la historia de tal manera, que ella, en su rasgo fundamental, tiene que ser filosófica. La historia de la filosofía es para Hegel el proceso unitario y, por ello, necesario de la marcha del Espíritu hacia sí mismo. La historia de la filosofía no es una serie de opiniones y doctrinas diferentes que se van sucediendo las unas a las otras sin ninguna conexión entre sí. Heideggeriana: HegelGregos

Hegel dice en la introducción a las Lecciones sobre la historia de la filosofía pronunciadas en Berlín: "La historia que tenemos frente a nosotros es la historia del proceso en que el pensamiento se encuentra a sí mismo" (ed. Hoffmeister 1940, t. I, p.81, nota). "Pues la historia de la filosofía expone sólo la filosofía misma" (Ibídem, p. 235 s.). Según esto, la filosofía como el autodespliegue del Espíritu hacia el saber absoluto y la historia de la filosofía son para Hegel lo mismo. Ningún filósofo anterior a Hegel había alcanzado semejante concepción fundamental de la filosofía, la cual hace posible y exige que la filosofía se mueva al mismo tiempo en su historia y que este movimiento sea la filosofía misma. Pero, según una frase de Hegel en su primera lección dictada aquí en Heidelberg [i], la "meta" de la filosofía es la "verdad" (ib. p. 14). Heideggeriana: HegelGregos

Ahora se hace claro en qué medida la historia de la filosofía es el movimiento íntimo en la marcha del Espíritu hacia sí mismo, es decir, en la marcha hacia sí misma de la subjetividad absoluta. Punto de partida, progreso, tránsito y regreso de esta marcha están determinados dialéctica y especulativamente. Heideggeriana: HegelGregos

Ahora bien: ¿cómo se determina la filosofía de los griegos, partiendo del rasgo fundamental especulativo-dialéctico de la historia? El sistema metafísico de Hegel es la etapa suprema en la marcha de esta historia. Es su síntesis. A ella antecede la etapa de la antítesis, que comienza con Descartes, porque su filosofía pone, por primera vez, el sujeto en cuanto sujeto. Así se hacen los objetos, también por primera vez, representables en cuanto objetos. La relación sujeto-objeto aparece ahora como contra-posición, como antítesis. Toda la filosofía anterior a Descartes se agota, en cambio, en un mero representar lo objetivo. El alma y el espíritu se representan también como objetos, pero no en cuanto objetos. De acuerdo con esto, según Hegel, el sujeto pensante está aquí por todas partes en acción, pero todavía no se le ha captado conceptualmente en cuanto sujeto; no se le ha captado todavía como aquello en lo cual se funda toda objetividad. Hegel dice en sus Lecciones sobre la historia de la filosofía: "El hombre (del mundo griego) no había retornado a sí mismo, como ocurre en nuestro tiempo. Era ciertamente sujeto, pero no se había puesto en cuanto tal" (ib. p. 144). La antítesis de sujeto y objeto en la filosofía anterior a Descartes no es todavía el suelo firme. La etapa que precede a la antítesis es la etapa de la tesis. Con ella comienza la filosofía "propiamente dicha". El despliegue total de este comienzo es la filosofía de los griegos. Lo que interesa a los griegos y pone en marcha la filosofía es, según Hegel, lo objetivo puro. Lo objetivo puro es la primera "manifestación", la primera "salida" del espíritu, aquello en que coinciden todos los objetos. Esto es lo que Hegel llama "lo universal en general". Lo universal es "lo abstracto", porque todavía no ha sido referido al sujeto en cuanto sujeto; porque no se le ha apresado en conceptos como lo que es escudriñado y mediatizado por el sujeto, en resumen, porque no ha crecido unificándose, porque no es concreto. "La primera salida es necesariamente lo más abstracto; es lo más simple, lo más pobre, a lo cual se contrapone lo concreto." Hegel observa aquí: "y así son los antiguos filósofos los más pobres". La etapa griega de la "conciencia", la etapa de la tesis, es "la etapa de la abstracción". Pero, al mismo tiempo, Hegel caracteriza "la etapa griega de la conciencia" como la "etapa de la belleza" (Obras, XIII, p. 175). Heideggeriana: HegelGregos

Para Hegel, la "meta" de la filosofía es la verdad. Esta se alcanza sólo en la etapa de la culminación. La etapa de la filosofía griega se queda en el "todavía no". Como la etapa de la belleza, no es todavía la etapa de la verdad. Heideggeriana: HegelGregos

La filosofía se disuelve en ciencias autónomas: en logística, semántica, psicología, sociología, antropología-cultural, politología, poetología, tecnología. Al disolverse, la filosofía es separada de estas ciencias nuevas, ya existentes, mediante un nueva forma de unificación entre ellas. Su unidad se anuncia en que los diferentes recintos temáticos de las ciencias son proyectados sin excepción sobre un único acontecer. Las ciencias son provocadas para que presenten este acontecimiento como siendo uno tal del tipo de control y de la información. La nueva ciencia, que unifica a todas las ciencias con un nuevo sentido de unidad, se llama cibernética. En lo que concierne a la claridad de sus representaciones conductoras y a la introducción de éstas en todos los recintos del saber, (ella) está todavía en sus inicios. Pero su dominio está asegurado, porque ella misma está controlada por un poder, que no sólo ha acuñado en las ciencias el carácter de la planificación y del control, sino a todo el actuar humano. Heideggeriana: AssuntoPensar

El final de la filosofía está caracterizado por la disolución de sus disciplinas en ciencias autónomas, cuya renovada unidad se viene preparando con la cibernética. No obstante, si se quisiera evaluar la disolución de la filosofía en las ciencias y su separación mediante la cibernética como un fenómeno de mera caída, entonces se habría perdido con ello la visión temática de aquello que se mienta con el final de la filosofía. Heideggeriana: AssuntoPensar

Por consiguiente, insistir siempre sobre la dimensión perfectamente excesiva en la que tiene su nacimiento la filosofía. En efecto, la filosofía es la respuesta de una humanidad tocada por el exceso de la presencia - respuesta ella misma excesiva, lo que lleva a precisar que la filosofía, en cuanto filosofía, no es una manera griega de existir sino una manera hipergriega. Se comprende así el otro costado de la anécdota de Tales, hasta tal punto tocado por lo que mira que ya no ve más las cosas corrientes que hay ante sus pies y cae en el pozo. De este modo, podemos resumir: los griegos están en relación con la aletheia, de modo tal que ordinariamente están ocupados en la aletheia; pero es con la aletheia que están ocupados los más griegos entre los griegos, los filósofos; sin llegar a plantear, sin embargo, la cuestión de la aletheia (como tal). Heideggeriana: SeminarioThor1969

Submitted on 10.03.2007 16:18
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