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Geschick

Definition:
destino, moira, destin [EssaisConf]
destining [QCTechno]
co-destin [EtreTemps]
pro-de-stin [GA40]
destiny [BT]

NT: Destiny (Geschick), 16, 19 ("vicissitudes"), 56, 379, 384-386, 395; authentic occurrence of a people or "generation," 384-385. See also Fate; Historicity [BT]

NOTE TRANSLATOR: 3. "Destining" translates Geschick, which ordinarily means skill, aptitude, fitness, as well as fate or destiny, and is here regularly rendered by "destining." The expressions "ordaining" and "takes place so as suitably to adapt itself" render words closely allied to Geschick. "Ordaining" translates Schickung, meaning providential decree, dispensation. "To take place so as suitably to adapt" translates the verb sich schicken, which means to come to pass or happen, to suit or be fit, to accommodate oneself, to agree with, to match or blend. In this essay, where Heidegger’s central concern is with turning about, a changing of direction, the connotations of aptness, fitness, and self-adapting brought forward for Geschick in this passage should always be kept in mind for the word "destining." Cf. QCT 24. [QCTechno, 37]

NT: 3. ...in es sich schicken, für es sich schicken (auf den Weg machen) kann. ? Heidegger va jouer sur toutes les cordes du verbe schicken, qui vent dire « disposer », « ordonner », d’où « préparer » (pour un voyage) et enfin « envoyer » qui est le sans moderne courant.
4. Als ein schickliches wird das Verhalten geschickt. ? Et aussi
5. C’est comme docile au Destin qua le comportement est envoyé par lui, » Le Destin (Geschick) est inséparablement disposition et dis. pensation, rassemblement et attribution. Cf. plus loin pp. 304?305.
5. Où « chic » (Geschick, Schick) évoque la bonne disposition, l’aptitude innée, le don naturel, le destin.
6. Geschicklich : « à la fois docile au destin (schicklich) et dispensé par lui (geschickt) : dispensé (geschickt) à partir de la Bonne Disposition (Schicklichkeit) » (Heid.). La bonne disposition est réciproque. Il n’y a de raideur ni du côté du Logos ni du côté du sophon. [GA7 263]

NT: ne pas confondre Schicksal [EtreTemps]

NT: DESTINO= GESCHICK: É um conceito importante na interpretação heideggeriana da História. A tradução só é fiel, se se tomar "destino" em seu sentido etimológico. Pois o verbo, "schicken", donde se forma "Geschick", significa "enviar", "mandar", "destinar". Heidegger concebe a necessidade vigente na história, como uma missão !encaminhada pela vicissitude da herdade. É o que designa a expressão: "Geschick des Seins" = destino do Ser. [GA40]

Les Grecs n’ont pas commencé par apprendre des phénomènes naturels ce qu’est la physis, mais inversement : c’est sur la base d’une expérience fondamentale poétique et pensante (dichtend-denkend) de l’être, que s’est ouvert à eux ce qu’ils ont dû nommer physis. Ce n’est que sur la base de cette ouverture qu’ils purent être à même de comprendre la nature au sens restreint. Physis désigne donc originairement aussi bien le ciel que la terre, aussi bien la pierre que la plante, aussi bien l’animal que l’homme, et l’histoire humaine en tant qu’ceuvre des hommes et des dieux, enfin, et en premier lieu, les dieux mêmes dans le pro-de-stin. Physis désigne la perdominance de ce qui s’épanouit, et le demeurer (Währen) per-dominé (durchwaltet) par cette perdominance. Dans cette perdominance qui perdure dans l’épanouissement se trouvent inclus aussi bien le « devenir » que « l’être » au sens restreint de persistance immobile. Physis est la venue au jour, « la pro-sistance » (Ent-stehen), le fait de s’émettre (sich herausbringen) hors du latent (das Verborgene), et par là de porter celui-ci à stance (in den Stand bringen). [GA40 27]


SZ associa a história a Schicksal e a Geschick. Schicksal é um "envio" escolhido pelo indivíduo: "Apenas a liberdade para a morte dá a Dasein um objetivo inequívoco e impele a existência para a sua finitude. Uma vez concebida, a finitude arranca Dasein da infinita variedade de possibilidades imediatas que se lhe apresentam, do contentamento e da negligência despreocupada, trazendo-o para a simplicidade do seu envio. Isto é o que chamamos de acontecimento [Geschehen] original de Dasein, o acontecimento que se encontra na decisão autêntica e no qual Dasein se transmite para si mesmo, livre para a morte, em uma possibilidade herdada, e ainda assim escolhida" (SZ, 384). Geschick é o "destino" coletivo composto de envios individuais: "E somente na participação e na luta que se libera o poder do envio comum. O envio comum dos destinos de Dasein em e com a sua ‘geração’ constitui o acontecer pleno próprio de Dasein" (SZ, 384s). "Chamamos de destino a transmissão antecipadora no Da (aí) do instante, que reside na decisão. O envio comum entendido como o acontecer de Sasein no ser-com os outros, também se funda no destino. O envio comum do destino pode se abrir explicitamente no ater-se à herança legada. É a repetição que primeiramente revela a Dasein a sua própria história" (SZ, 386). Mannheim utilizou a observação de Heidegger acerca da "geração" — um grupo de "contemporâneos", com experiências, interesses e atitudes compartilhados — ao enfatizar a importância sociológica da geração (Mannheim, 276ss). [DH]


NT: É um conceito importante na interpretação heideggeriana da História. A tradução só é fiel, se se tomar "destino" em seu sentido etimológico. Pois o verbo, "schicken", donde se forma "Geschick", significa "enviar", "mandar", "destinar". Heidegger concebe a necessidade vigente na história, como uma missão encaminhada pela vicissitude da Verdade. É o que designa a expressão: "Geschick des Seins" = destino do Ser. [GA40]


Geschick (das): «destino colectivo», «destino común». El término Geschick tiene un sentido muy específico en Heidegger. Como se dice en Ser y Tiempo, «el acontecer (Geschehen) del Dasein es un co-acontecer (Mitgeschehen)» (SZ, p. 384) que se determina como destino común (Geschick). Geschick es el acontecer de la comuni-dad, del pueblo. Por tanto, en la medida en que el Dasein forma parte de un colectivo comparte un destino común (Geschick) con los otros que se diferencia de su propio destino individual (Schicksal). Después de Ser y Tiempo, desaparece esta estricta distinción entre Schicksal y Geschick. A partir de sus posteriores exploraciones de los conceptos de «suerte» y «destino» en Hölderlin y Nietzsche (amor fati), se deja de hablar del Schicksal del Dasein individual para centrarse casi exclusivamente en el Geschick, en el «destino», en el «envio» del ser. Véanse también las entradas Geschichtlichkeit (diej, geschichtlich y Schicksal (das). (SZ, pp. 56, 384-386, 394, 396.] [LHDF]


Mas ¿por qué ha de ser necesario un semejante saber inicial? Ciertamente, no porque se trate de una correcta organización de la investigación, sino porque la palabra y el modo en que ella es contribuye a decidir el destino del hombre (das Geschick des Menschen mitentscheidet). Heideggeriana: Palavra1944

Así aprendí triste la renuncia: Ninguna cosa sea donde falta la palabra. Volvemos a escribir de nuevo el verso de modo que suene como una enunciación, incluso como una tesis doctrinal: Ninguna cosa es donde carece de palabra. Una cosa es solamente cuando no falta la palabra, cuando la palabra es. Con todo, si la palabra es; ella misma debe también ser una cosa; porque "cosa" indica aquí cualquier cosa que de algún modo es: "Sueño o prodigio de la lejanía". ¿U acaso podría ser que la palabra, cuando habla, no es, en tanto que palabra, una cosa; en nada parecido a lo que es? ¿Es la palabra una nada? ¿Cómo puede entonces ayudar a la cosa a ser? Lo que otorga ser, ¿no debe él mismo "ser" - tanto más y antes que nada - más que todas las cosas que son? En esta perspectiva debe presentársenos la cuestión mientras calculemos, esto es, mientras computemos el fundamento suficiente para algo que es, que dé razón del ente como consecuencia del fundamento, como su efecto, y que satisfaga así nuestra modalidad de la representación. De este modo, si la palabra debe conferir el "es" a la cosa, debe ella misma ser anterior a toda cosa; o sea, ser ella misma inevitablemente una cosa. Nos encontraríamos entonces en la situación en que una cosa, la palabra, confiere ser a otra cosa. Pero, dice el poeta: "Ninguna cosa sea donde falta la palabra". Palabra y cosa son diferentes, incluso están separadas. Creemos entender al poeta a la primera audición, pero, por así decirlo, no hemos rozado apenas reflexivamente el verso cuando lo dicho por él se diluye en la oscuridad. La palabra, que no es en sí misma cosa alguna, ningún algo que "es", se nos escapa. Parece que aquí sucede lo mismo que con la joya en el poema. ¿Se refiere, acaso, el poeta con la "rica y delicada joya" a la palabra misma? En este caso, Stefan George, con la intuición poética de que la palabra misma no es una cosa, le habría pedido a la Norna que le diera la palabra para la joya, es decir, para la palabra. Pero la diosa del destino le hace saber: "Sobre el fondo profundo nada así descansa". La palabra para la palabra no puede encontrarse en ningún lugar donde el destino (Geschick) obsequia con el habla que nombra e instituye lo existente para que lo sea y como tal ente brille y florezca. La palabra para la palabra - un tesoro, en verdad - sin embargo, no puede ser ganada para el país del poeta: pero ¿y para el pensamiento? Cuando éste intenta seguir reflexivamente tras de la palabra poética se hace patente esto: la palabra, el decir, no tiene ser. Pero nuestro acostumbrado modo de representarnos las cosas se resiste a semejante noción. Después de todo, cada cual ve y oye palabras en escritura y en sonido. Las palabras son: pueden ser como cosas, asequibles a nuestros sentidos. Para ofrecer el ejemplo más crudo, basta con abrir un diccionario. Está lleno de cosas impresas. En efecto, lleno de términos pero de ninguna palabra. Pues la palabra por la que las palabras advienen a la palabra, ningún diccionario puede asirla ni cobijarla. ¿Adónde pertenece la palabra y adónde el decir? Así, la experiencia poética con la palabra nos hace seña de un modo significativo. La palabra - ninguna cosa, ningún ente; en cambio, tenemos un entendimiento de las cosas cuando para ellas se halla disponible la palabra. Entonces la cosa "es" . Con todo. ¿qué hay del "es"? La cosa es. ¿Sería el "es" mismo también una cosa, sobrepuesta a otra: puesta sobre ella como un gorro? No encontramos en parte alguna el "es" como cosa cuando lo buscamos en una cosa. Al "es" le sucede lo mismo que a la palabra. Ni ella ni el "es" pertenecen a las cosas que son (die seienden Dinge). Heideggeriana: EssenciaLinguagem

Wisser: Nietzsche dijo un día que el filósofo era la mala conciencia de su tiempo. Poco importa lo que Nietzsche entendía por eso. Pero si se considera el intento que usted hace de ver a la historia filosófica del pasado como una historia de la decadencia con respecto al Ser, y por lo tanto de «destruirla», más de uno podría verse tentado de llamar a Heidegger la mala conciencia de la filosofía occidental. ¿En qué consiste para usted el signo más característico, por no decir el monumento más característico, de lo que usted llama el «olvido del ser» y el «abandono del Ser»? Heidegger: Primeramente debo corregir un aspecto de su pregunta, cuando habla de la «historia de la decadencia». ¡Esta expresión no está empleada en un sentido negativo! Yo no hablo de una historia de la decadencia, sino solamente del destino (Geschick) del Ser en la medida en que se retira cada vez más en relación a la manifestación del Ser en los griegos, hasta que el Ser se vuelve una simple objetividad para la ciencia y actualmente un simple fondo de reserva (Bestand) para el dominio técnico del mundo. Entonces: nos encontramos no en una historia de la decadencia, sino en un retiro del Ser. El signo más característico del olvido del Ser - y el olvido debe siempre ser pensado aquí a partir del griego, de la lethé, es decir del hecho de que el Ser se sustrae, se vela - y bien, el signo más característico de este destino que es el nuestro es - por cuanto solamente puedo vislumbrarlo- el hecho de que la pregunta por el Ser que planteo todavía no fue comprendida. Heideggeriana: Wisser

Submitted on 20.04.2012 15:02
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